
Por vez primera me “acerco” al tema del futbol en este blog, para hacer una comparacíón entre los maletines españoles y los favores italianos (sinceramente me gustaba más cuando hablar de futbol era hablar de goles, regates, chilenas, pases…).
Como bien sabéis, el “calcio italiano” pasó el año pasado por un escándalo inimaginable, conocido con el nombre de ‘Calciopoli’. Lo que hizo explotar la bomba fueron unas interceptaciones telefónicas que aparecieron en periódicos nacionales, donde se escuchaban conversaciones comprometedoras entre directivos de importantes equipos de la serie A, árbitros, presentadores de programas de televisión y designadores arbitrales.
La acusación para los que se vieron envueltos en el escándalo fue por formar parte en una organización delictiva con el fin último de amañar ligas de fútbol a través de designaciones de árbitros favorables, amenazas a otros que parecían no condicionables y partidos acomodados.
Después de varias sentencias, hubo descensos de equipos a segunda, puntos de penalización, ligas quitadas al equipo que había ganado, además de descalificaciones para árbitros y directivos de clubes.
Parecía que se había renovado profundamente el mundo del fútbol pero desde mi punto de vista lo que se hizo fue descargar toda la rabia popular sobre una cabeza de turco que fue la Juventus y su directivo principal Moggi (es muy típico italiano encontrar un culpable para que no cambie nada en la realidad).
Reconozco que las culpas de los directivos de la Juve (mi favorita desde que era pequeño) merecían ser sancionadas, pero la impresión es que fue el único equipo que pagó: el Milán pudo jugar y ganar la Liga de Campeones, el Lazio pudo clasificarse como tercero, la Fiorentina quinta, la Reggina se salvó en la última jornada (ganando contra los campeones de Europa del Milán….) y todo mientras la Juve jugaba (con 2 ligas ganadas menos) en serie B.
Esta impresión de que las cosas no cambiaron, se confirmó en los últimos partidos de esta temporada cuando los favores a los equipos amigos fueron varios: el Empoli se dejó empatar por la Reggina después de ganar 3-0 en la primera parte, el Lazio perdió contra el Siena, el Milán perdió contra la Reggina, el Lazio perdió contra el Parma…
Al final, el único partido peleado fue Catania-Chievo 2-0 que condenó a la serie B a este último. (Chievo es un pequeño barrio de Verona que ha representado uno de los últimos ejemplos de fútbol romántico, jugando 6 años seguidos en la serie A y llegando hasta la Copa de la Uefa y a los preliminares de Champions).
Por todo esto que he dicho y por algunas cosas más, como los pasaportes falsos de los jugadores del Inter y las deudas millonarias de Inter, Roma y Lazio que durante años han sido generosamente aceptados, unos maletines dados para que un equipo gane (y no para que se deje ganar) tampoco me parece tan escandaloso.
O mejor dicho, me extrañaría que hubiese jugadores que los aceptaran sin ofenderse, dado que en mi idea romántica del futbol se debería encontrar las motivaciones en las ganas de hacer bien el propio trabajo, pero puedo entender que haya directivos que los ofrezcan.
Leí un artículo donde se proponía tener en cuenta lo puntos de los últimos partidos de una temporada al comienzo de la siguiente. Aunque sería muy dificil aplicarlo, podría ser interesante pensar en algo parecido para evitar problemas.


June 18th, 2007 at 9:04 am
[…] 4 scudetti con il Milan, 1 con la Roma, 2 con la Juve (anche se poi gli sono stati sottratti per lo scandalo del calcio italiano per me sono della Juve che ha dominato entrambe le stagioni) e 2 con il Real […]
June 18th, 2007 at 12:54 pm
[…] años de carrera, 4 ligas con el Milán, 1 con la Roma, 2 con la Juve (aunque las anularon por el escándalo del fútbol italiano para mí son de la Juve que dominó ambas temporadas), 2 con el Real Madrid y […]