capello

Anoche terminó la Liga española con un resultado que, hasta hace poco tiempo, nadie habría podido prever: el Real Madrid entrenado por Fabio Capello es el campeón de España.

Me gustaría hacer una prueba, escribir un libro con los titulares utilizados por los periódicos españoles para describir los partidos del Madrid desde el comienzo de la temporada hasta hoy y luego dárselo a una persona que no sepa nada de cómo se desarrolló la liga para que lo lea y ver que opinión se construiría. Estoy convencido de que, a la mitad del libro, se preguntaría: “pero, ¿puede ser que por primera vez en su historia el Real Madrid vaya a descender?”

Os puedo asegurar que la sorpresa que se llevaría este hipotético lector leyendo el final de la historia, sería la misma que se llevaron anoche muchas personas que conozco y que no siguen mucho los resultados de la Liga.

Esta situación anormal se debe a cómo la prensa española habla de deporte. Sinceramente pensaba que los más exagerados, fanáticos y enamorados de la polémica a toda costa eran los periodistas italianos pero estaba equivocado.

En España, la prensa crea mitos consiguiendo agrandar sus logros y a cubrir sus defectos (Alonso es un ejemplo muy claro del que hablaré en otros posts) para luego criticarles muy duramente cuando ya no le hacen falta (mirad lo que ha pasado a la selección española en el mundial del año pasado).

En primer lugar quiero que quede claro que a mí Capello no me resulta para nada simpático y que no me gusta la manera en la que juegan sus equipos, pero la actitud de los periódicos españoles hacia él ha sido vergonzosa.

A mi manera de ver todo tiene su origen en la enorme antipatía (¿envidia?) que los españoles sienten hacia el fútbol italiano, al que ven como el reino de la trampa, de las faltas, de la defensa, del resultado a toda costa y por cualquier medio y que comparan con la elegancia, la clase y la pureza de la liga española.

Lo primero que un español le recuerda a un italiano cuando empiezan a hablar sobre fútbol es el codazo de Tassotti a Luis Enrique en los cuartos de final del mundial de 1994, como si todo lo bueno que Italia ofreció al mundo del fútbol no hubiese existido nunca.

Los periódicos españoles aprovecharon entonces la llegada de Capello, Cannavaro y Emerson (visto como el brasileño más italiano del mundo por como juega) para desatar la polémica, sabiendo que iban a encontrar tierra fértil.

A partir del primer amistoso de agosto, realizaron una campaña mediática contra los sistemas de Capello, sus elecciones técnicas, su manera de gestionar y hacer jugar al equipo; por otro lado, han agrandado los fallos de Cannavaro y han devaluado los premios recibidos por éste la temporada pasada (Balón de Oro y FIFA World Player).

Repito que Capello no me entusiasma pero hay que tener respeto en primer lugar a la persona y luego a un entrenador capaz de ganar, en menos de 20 años de carrera, 4 ligas con el Milán, 1 con la Roma, 2 con la Juve (aunque las anularon por el escándalo del fútbol italiano para mí son de la Juve que dominó ambas temporadas), 2 con el Real Madrid y mucho títulos más.

Por como lo veo yo, sólo la dureza, la determinación y el carácter de Capello mantuvieron a los jugadores unidos y les llevó a ganar la liga después de una temporada gestionada muy mal por los nuevos directivos del Madrid (¿donde han encontrado a este Ramón Calderón?) y en el medio a todas estas polémicas creadas por la prensa para desestabilizar el equipo.

Probablemente hay sólo otro entrenador que lo habría podido conseguir: el mítico Marcello Lippi……

(Me parece que viviendo en España voy a ser más patriótico que cuando estaba en Italia) :-)