Antes de ayer hubo la presentación de la nueva campaña de imagen del Getafe, el tercer equipo de Madrid que juega en la Liga. Desgraciadamente no la he encontrado en Youtube y por eso os reenvío a un artículo del periódico El mundo para poder verla.

Aunque no entra realmente en el tema de mi blog español prefiero hablarlo aquí porqué, como es una crítica a una parte de la sociedad española, quiero que se pueda entender.

Realmente España está cambiando. Ese país que se creía que era, junto con Italia, una de las últimas defensas del catolicismo en Europa se está alejando cada vez más de sus raíces cristianas. Se habla de Iglesia principalmente para hacer polémicas y buscando cada ocasión para criticarla. Si se entra, por ejemplo, en la web de recopilación de noticias meneame, se notará que entre las más votadas siempre hay algunas que critican a los curas, al Papa, a la Iglesia…

Anticipo que soy católico y, por lo que puedo, practicante; si queréis podéis filtrar lo que digo utilizando esta información.

Mi opinión es que la sociedad española está viviendo una fase de rechazo de la autoridad y de crítica de todo lo que la ha guiado y limitado en el pasado. Noto un odio ancestral hacia la Iglesia por parte de la mayoría de los jóvenes y, cuando hablo con ellos y se dan cuenta de que soy cristiano, tengo que defenderla de miles de ataques sobre algunos asuntos especialmente cotizados: sistemas anticonceptivos, curas pedófilos, riqueza de la Iglesia…

Personalmente respeto todas las posturas y puedo hasta entender que las palabras del Papa no sean fáciles de entender y compartir pero creo que ya se haya pasado a una postura aún más intransigente de la suya y de sentido contrario.

La publicidad del Getafe, por como lo veo yo, es una falta de respeto hacia los cristianos que ven su fe utilizada por fines comerciales y de manera bastante desagradable.

Si se hubiese hecho lo mismo utilizando el atentado del 11 de marzo del 2004 en Madrid o algún tipo de ofensa a la sociedad homosexual estoy convencido de que habría habido una movilización para bloquearla. Dado que habría herido a una buena parte de la sociedad española, me habría parecido muy correcto prohibir su difusión. En cambio en este caso se ofende a la Iglesia y a sus creyentes pero, si alguien intentara hacer alguna observación, estoy convencido que se le criticaría y se le tacharía de antiguo, de enemigo de la libertad de expresión…

Los autores de la publicidad han subrayado que nunca tuvieron la intención de ofender pero han reconocido que, si se generara un poco de polémica y se hablara del tema, a ellos les vendría bien.

Estoy convencido que desde el punto de vista comercial ellos tienen razón, pero no veo la hora de que se pueda encontrar una posición de equilibrio dentro de nuestras sociedades y que nos respetamos mutuamente un poco más.