Que enorme tristeza lo que está pasando en el Tour. La primera vez que ha ocurrido algo parecido sentí estupor, la segunda rabia, las siguientes ya provocan una tristeza infinita.

Debería de estar contento por Contador pero no soy capaz. Por lo que he visto de él, es un corredor que me gusta mucho porque me recuerda un poco al primer Pantani (menos explosivo en montaña pero mejor en la contra reloj) y además con la conmovedora historia de su enfermedad que lo hace más humano.

Sería una historia muy bonita, pero el ciclismo ha matado mis emociones demasiadas veces para que pueda estar contento. Con todo el cariño posible para Alberto Contador me pregunto porqué él tendría que estar limpio si parece que todos están sucios. Y volviendo la mirada hacia atrás, Indurain, Amstrong, Fignon, Lemond, Coppi, Bartali, … ¿estamos seguros de que fueron honestos? Perdonadme pero ya tengo dudas sobre todo lo que he visto en el ciclismo a lo largo de mi vida.

Volviendo a lo que ha pasado con Rasmussen anoche, os parece que tiene sentido que, por haber mentido a su equipo y sin ninguna prueba de culpabilidad, se pueda echar al líder de la carrera? Yo también tengo mis dudas sobre él, pero como sobre todos los demás. Si los del Tour fueran consecuentes, cerrarían el chiringuito 2-3 años para reorganizar un espectáculo creíble.

Es que los jefes de la vuelta francesa no querían que pasara otra vez lo del año pasado cuando el ganador cayó en la red del antidopaje y todavía se discute para descubrir si era culpable o no. Cuando han visto que Contador no ha conseguido adelantar a Rasmussen en la última etapa de montaña han hecho presión para que lo echaran. Sinceramente me parece que no les interesa que el ganador sea limpio, sino que no se le pille.

Y por último, ¿no sería mejor que se actuara contra los equipos además que contra los corredores? Al final un corredor sabe que corre el riesgo de que le echen pero, según parece, está en un mundo donde necesita doparse para ganar. Si los equipos favorecieran, de alguna manera, un clima de deportividad a partir de los juveniles y combatieran seriamente ese cáncer que es la victoria a toda costa, probablemente la situación podría mejorar algo.

No tengo la formula que daría la solución, pero obligar a los equipos a que hagan campañas antidopaje a partir de los jóvenes me parece que tiene más sentido que crear ese clima de culpabilidad basada en cualquier sospecha en un grupo que probablemente ya tiene el doping como algo intrínseco.