Hablar de las autonomías de Italia en una página web para españoles probablemente no es muy adecuado dada la situación conflictiva que se vive en España sobre este tema pero, a finales de octubre del año pasado, hubo un acontecimiento interesante para entender algunos aspectos de mi país. Cortina d’Ampezzo, el pueblo más vip de los Dolomitas, expresó su intención de pasar a la región autónoma Trentino Alto Adige, junto con otro 2 pueblos de la zona.
En los años que siguieron la Segunda Guerra Mundial en Italia se constituyeron, por varias razones, 5 regiones con estatuto especial: Valle d’Aosta (pequeña región en la frontera con Francia), Trentino Alto Adige (región en la frontera con Austria), Friuli Venezia Giulia (región en el noreste de Italia al lado de Eslovenia), Sicilia y Cerdeña (las 2 islas).Las razones fueron varias. En Sicilia, por ejemplo, se quiso así combatir unos movimientos separatistas que surgieron por toda la isla. La Cerdeña, por otro lado, salió de la guerra destrozada por las operaciones militares que se desarrollaron en ella y se le dio más autonomía que a otras regiones para que se recuperara más rápidamente. En Valle d’Aosta y en Trentino Alto Adige la razón se remonta a la época fascista para defender las identidades lingüísticas y culturales que los fascistas intentaron estirpar (actualmente los italianos del Trentino hablan alemán mucho mejor que italiano). Por último la razón para constituir a Friuli Venezia Giulia como región a estatuto especial fue intentar incentivar el crecimiento de una zona poco desarrollada y con influencia repartida entre Italia y la ex Jugoslavia .

Los estatutos de estas regiones en algunos casos definen normas para promover los idiomas y las culturas minoritárias, en otros permiten adoptar a sus exigencias peculiares las leyes del Estado sobre materias de instrucción, trabajo, seguridad social y, sobre todo, permiten financiar sus entes con recursos propios además de los del estado y de la Unión Europea.

Cortina se encuentra en el Veneto justo en la zona del medio entre el Trentino y el Friuli. Seguramente ver las estaciones de esquí tan modernas y las pistas tan bien cuidadas que lucen en Trentino le molesta y por eso han organizado el referéndum.

Las razones oficiales son más de carácter cultural y tradicional pero el aspecto económico no es menos importante. Varios pueblos han pedido al Trentino el permiso para organizar un referéndum pero se han aceptado las peticiones sólo de los pueblos más ricos y famosos; sus vecinos menos afortunado es mejor que se queden en Veneto a pesar de tener su misma origen, cultura y tradiciones. Cortina se puede quejar de las diferencias del trato que recibe el Veneto por parte del Estado si se compara con las regiones vecinas, pero las cosas no le van tan mal dado que, por su posición y su fama, tiene los turistas más famosos y ricos que se puede esperar y el nivel de vida es altísimo (se han vendido pisos por más de 20.000€ al metro cuadrado).

Personalmente se me ocurre otra idea. Dado que las razones históricas para constituir las regiones a estatuto especial ya no tienen mucho sentido, ¿no sería mejor quitarles los privilegios a ellas en lugar de ampliarlos a otras zonas de Italia?

Yo estoy a favor de una revisión de la estructura de mi país dando más autonomías de gestión a todas las regiones pero no olvidamos que ya estamos en Europa, que el objetivo es crear un único mercado europeo posiblemente consiguiendo alguna forma de unidad en la visión política y hablar de separar pueblos vecinos de 2 valles de la misma montaña es un poco contradictorio.